Sábado, 26 de Mayo, 2012
Bolivia, pobre Bolivia

Bolivia, pobre Bolivia

Mónica Olmos Campos, 4-Jun-2010

Me pregunto ¿dónde está la falla, cuál es el error, qué se hizo mal, qué se continúa haciendo peor, por qué el castigo, por qué seguimos “empantanados” en asuntos que otras sociedades superaron hace al menos cincuenta años?

¿Por qué no hay señales claras de que estamos avanzando de manera íntegra como debe ser; cuáles son las pretensiones que tiene el boliviano, qué le inquieta a esta sociedad, qué le angustia, qué necesita para ver la luz y salir de esa cueva de odio, racismo, indiferencia, ignorancia y salvajismo?

La forma como se quiere gobernar, las amenazas y amedrentamientos, los actos bochornosos de algunos administradores de justicia, esa cultura del trago tan arraigada en cualquier nivel social, el desorden, la suciedad, el bocinazo, la mala gana, el así nomás ya. ¿Por qué nos persiguen?

¿Serán los españoles, los incas o los otros 34…? ¿A quién echamos la culpa? ¿Será la pobreza, la falta de educación, serán los políticos con su ejemplo, serán los derechos o los izquierdos, será el alcohol, la coca, la desnutrición, tanto chuño o las Burger?

¿Será que así nomás es y que soy yo la que está demás? Ojalá y punto final.

Da pena cuando vemos lo que vemos. Una generación que todavía no aprende a incomodarse con la basura. Una juventud cada vez menos reflexiva. Unos viejos acostumbrados ya a nuestras miserias. Los mismos políticos de siempre, con las mismas mañas y aspiraciones.

Nuestro sistema educativo, un desastre: enclaustrada en el transmisionismo de hace mil años. No se reflexiona, no se cuestiona, no se forma conciencia porque no se desea la crítica… ausente la práctica democrática, ausente la posibilidad de formar líderes, de construir el verdadero cambio.

El deporte, ¿cuál deporte? Esfuerzos aislados de entrenadores y padres de familia que hacen subsistir algunas disciplinas. Disciplinas ocultas, mala palabra… que si tu hijo no es futbolista, no es nada. Que si por desventura se dedica a otro deporte, está condenado al anonimato, castigado a entrenar bajo una cochina gradería… recovecos que --como gran cosa-- son la síntesis del apoyo estatal. Otro desastre.

Las obras municipales, una agresión. Un parque terminado así nomás… puro maquillaje. Ni las aceras se pudieron hacer como indica la norma y la lógica; que se tumbaron los árboles (supongo que con permiso) para irse a insolar en una hermosa banqueta.

Que se pavimenta dos cuadras y se deja diez. Que por fin llega el empedrado y a la noche los vecinos empiezan con la conexión clandestina. Que el famoso distribuidor se inunda mientras la obra estrella empieza a rajarse. Que rapidito, así nomás ya que viene el cuco.

Que los muertos, los cadáveres, ¿dónde están? Que cómo es posible que no los devuelvan, qué barbaridad. ¡No! La única barbaridad es que los hayan convertido en cadáveres y que el Estado –como siempre-- no ha de llegar. ¿Acaso llegó para los otros tantos casos? ¿Acaso llegó para los tres muertitos maleantes de Epizana? ¿Por qué tenemos que soportar salvajismos como o nos dejan contrabandear o aquí hacemos lo que nos da la gana? ¿Acaso porque los responsables visten ponchos?

Y la prensa. Pobrecita, confundida está. No sabe si vender, callar o hacer su trabajo. Sin poder discernir entre Magníficas y traseros siliconeados, los vergonzosos agasajos para los pobres de la ciudad, lo vital y sustancial convertido --por esos periodistas-- en efímeros escandaletes sinsentido. Otro desastre.

Bolivia, pobre Bolivia

Fecha: 4-Jun-2010
http://www.lostiempos.com/diario/opiniones/columnistas/20100604/bolivia-pobre-bolivia_73838_137242.html

Comentarios (0)
Publicite en BD
Trabajos de Investigación
Servicios Web

Foto del día >El Gobierno quiere que la IX Marcha llegue a La Paz
Portal: